NEOLÍTICO
EN AMÉRICA
Aproximadamente hace 8.000 años c en América un período al igual que en Europa, al que también se le conoce
como período de formación, se empieza a cultivar la tierra y a criar de animales,
sobre todo en dos zonas: Mesoamérica (centro y sur de México y norte de América
Central) y los Andes centrales.
Los principales cultivos fueron calabazas, ajíes, maíz, papa, batata,
mandioca, porotos, maníes, tomates, quinua, cacao y algodón. Así comenzó la
vida sedentaria, y surgieron las aldeas.
Se crearon técnicas de cultivo admirables, desafiando las adversidades
naturales, creando una incipiente forma de desarrollo sustentable. Así, podemos
reconocer las siguientes técnicas de cultivo, cuyo esplendor fue alcanzado
durante una fecha más tardía: el cultivo de roza, practicado en Mesoamérica,
consistía en incendiar, previa tala, árboles en bosques y selvas, biomas
característicos del lugar, para obtener claros, donde poder cultivar. La ceniza
de estos árboles calcinados servía de abono, utilizando canales para
transportar el agua de riego.
La técnica de chinampas se usó en los lagos del Valle de México. Consistían
en balsas fabricadas con cañas forradas con la tierra fértil que extraían del
fondo de los lagos, atadas a los árboles, o fijadas al fondo de los lagos con
plantas, donde realizaban el cultivo, el que obviamente nunca carecía de
humedad.
En las zonas
andinas, secas y montañosas, los incas se practicaron el cultivo en terrazas,
haciendo escalones en las laderas de las montañas, que se rellenaban con guano
(excremento de animales) como abono, y aprovechando los riachos que bajaban por
la zona.
No se usaron animales de tiro ni ruedas. Por lo tanto no se fabricaron
carros ni arados. Roturaban la tierra con un arado de pie, que era una especie
de pala, que accionaban con las manos, con los pies y con su propia fuerza.
En el este de Estados Unidos recién se inicia esta etapa de formación, en
el año 500 a.C., con una agricultura incipiente.
